miércoles, 29 de abril de 2015

EPHEDRA FRAGILIS (Belcho) EXTENDIDA EN EL CAMPO DE MOLINA. Fotos desde febrero a agosto.

No todas las flores de las plantas son vistosas, sino que hay flores como las del pino, las de la ephedra y otras plantas que son muy poco vistosas. El por qué hay flores vistosas y otras que no lo son se debe a las diferentes estrategias evlolutivas que han seguido las plantas para lograr dispersar el polen que producen sus flores. Si la dispersión del polen se deja que la haga el viento, no hace falta que la planta invierta energia en producir néctar ni en fabricar pétalos grandes y vistosos. En cambio, si la polinización se realiza a través de insectos, es preciso que la flor produca para éllos alimento (néctar) y que presente unos pétalos muy vistosos para que sea facilmente visualizada. La Ephedra es una planta gimnosperma (es decir, que no tiene verdaderos frutos) y dioica (es decir que unas son machos y otras hembras, siendo sus fores distintas). Las gimnospermas forman un grupo muy primitivo de plantas (aparecieron hace 350 millones de años) con unas 700 especies, la mayoría agrupadas en la clase de las coníferas. Ha sobrevivido hasta nuestros días por estar adaptada a un hábitat muy extremo donde la competencia es más reducida debido a la sequía. Es un arbusto muy ramificado que puede alcanzar los 2 m. de altura. Los tallos tienen función fotosintética ya que las hojas están reducidas a escamas de no más de 2 mm. situadas en los nudos y fusionadas en una vaina. Comienza a florecer en abril (en nuestra región ya en febrero se puede ver el comienzo de su floración) y las semillas maduran durante el verano. Se distribuye por todo el Oeste del Mediterráneo y en la Macaronesia. En cuanto a los usos de la planta, constituye la fuente de la efedrina, alcaloide que que funciona como un constrictor de los vasos y dilatador de los bronquios, por lo que esta sustancia es comúnmente utilizada como antiasmático.